Va a estar complicado superar la velocidad de la luz

Al menos esa es la conclusión a la que han llegado los científicos del CSIC en un estudio sobre la viabilidad de un motor de curvatura, el cual, en teoría, nos permitiría viajar mas rápido que la velocidad de la luz.

Básicamente, y aunque parezca de risa (¿a que se dedican los físicos de hoy en día?), la idea del motor de curvatura proviene de una serie muy famosa de ciencia ficción: Star Trek. La Enterprise usa un motor de curvatura, cuyas características son: propulsión a varias veces la velocidad de la luz mediante la “curvatura” o “distorsión” del espacio-tiempo. Es decir, el motor no hace que se mueva la nave, sino que crea una burbuja (donde va la nave) y expande el espacio tras la burbuja y contrae el espacio delante de la burbuja, acercando el destino a la nave y no la nave al destino.

800px-Wormhole_travel_as_envisioned_by_Les_Bossinas_for_NASA

Fue el mejicano Miguel Alcubierre, quien se atrevió a estudiar la posible aplicación en el mundo real de dicha tecnología. Alcubierre, en su teoría, aprovecha lo que se llama “flexibilidad de la geometría del espacio tiempo” (algo así como la deformación que crea un objeto pesado sobre un material blando) a su favor, ya que en el espacio, los objetos de mayor masa producen mayores curvaturas. Así, teorizo sobre un compuesto que permitiría, mediante repulsión gravitatoria, crear una especie de burbuja, produciendo las respectivas expansiones y contracciones del espacio.

800px-Alcubierre

Sin embargo, dicha teoría, que ya desde su publicación mostraba lagunas, que incluso sus autores reconocían, ha sido reestudiada y se ha llegado a la conclusión de que uno de los aspectos no estudiados podría ser muy problemático: la actuación de las fluctuaciones cuánticas ante la curvatura.

Básicamente esto es: al viajar por encima de la velocidad de la luz, quienes vayan en la nave verán dos “horizontes”, uno posterior de color absolutamente negro, debido a que la luz no les puede alcanzar; y otro anterior completamente blanco, debido a que al ir tan rápido “chocan” con todas las señales lumínicas. De este modo es importante conocer el comportamiento de dichos “horizontes”.

Respecto al horizonte negro, nos encontramos ante la radiación de Hawking, enunciada por Stephen Hawking. Actualmente, conocemos esta energía por los agujeros negros, y consiste en la destrucción de parejas de partículas, lo que podría producir temperaturas tan altas que desintegrarían la nave.

En el horizonte blanco, la situación seria peor. La contracción del espacio-tiempo, crearía el mismo efecto que la radiación de Hawking, es decir, la ruptura de parejas de partículas, que en este caso se irían amontonando en el frontal de la nave. El problema reside en que estas partículas tienden a autodestruirse, acabando igualmente con la nave. Por tanto, la única manera de superar esto es encontrar algún material que repela dichas partículas.

Quizás, como los autores comentan al final de su trabajo, lo mejor sea conformarse con viajar al 99% de la velocidad de la luz. De esta manera no se producirían horizontes y el viaje seria mas seguro.

+ Info.: Noticia | CSIC | Motor de curvatura | Métrica de Alcubierre | Radiación de Hawking

Comparte este articulo:
  • Bitacoras.com
  • Technorati
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • email
  • PDF
  • Print

No hay comentarios »

8 Septiembre 2009. Bitácora

Comentarios

No se admiten comentarios anónimos, insultos ni salidas del tema tratado. Respeta a los demás personas y no las molestes. Aporta algo interesante. Escribe bien. Los comentarios inapropiados serán borrados.